Ahorrar en Tiempos de Crisis II Cuenca Castilla La Mancha
Continuando con ahorrar en tiempos de crisis, les presentamos más consejos para lograr una buena economía personal, dejando atrás los dolores de cabeza y preocupaciones por la crisis financiera...
Compañías Locales
Mercados Financieros no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más Información
Asem Conquense S.L. Carreteria, 14
969230942
969230942
Carreteria 14
Cuenca, Castilla La Mancha
Cuenca, Castilla La Mancha
Abogado Daniel Antonio Matanza Cavero Hurtado De Mendoza, 2
969233659
969233659
Hurtado De Mendoza 2
Cuenca, Castilla La Mancha
Cuenca, Castilla La Mancha
Abogado Jose Francisco Hervas Villar Carreteria, 14
969230942
969230942
Carreteria 14
Cuenca, Castilla La Mancha
Cuenca, Castilla La Mancha
ASESORÍA CHAMÓN
969213141
969213141
Calle Lorenzo Goñi, 3 - bajo.
CUENCA, Castilla La Mancha
CUENCA, Castilla La Mancha
Asesoria Y Servicios Empresariales 2003 Parque San Julian, 4 - 1
969233900
969233900
Parque San Julian 4
Cuenca, Castilla La Mancha
Cuenca, Castilla La Mancha
ASESORÍA ATAGESA
969227008
969227008
Calle Carretería, 25 - 1ª.
CUENCA, Castilla La Mancha
CUENCA, Castilla La Mancha
CREDITSERVICES
902020482
902020482
Hurtado de Mendoza, 2.
CUENCA, Castilla La Mancha
CUENCA, Castilla La Mancha
Ahorrar en Tiempos de Crisis II
No tires la comida que sobra, guárdala para consumirla después. Después de comer, guarda lo que sobre en el refrigerador y trata de usarlo para la comida del día siguiente o para la cena. Obviamente, no guardes lo que ya esté echado a perder.
No compres a crédito, paga en efectivo. Aunque es tentador pagar de a poquito algo que, de contado, significa un gran gasto, las compras a crédito representan un gasto mucho mayor. Es mejor que ahorres hasta que tengas lo que necesites para pagar de una vez. Tampoco está de más preguntarse: “¿Realmente lo necesito?”
Reutiliza y recicla ropa y calzado. Si tu prenda o tus zapatos tienen alguna falla, en lugar de desecharlos y comprar algo nuevo, puedes visitar al zapatero o a la costurera.
Ahorra. Planea tus gastos de cada semana, quincena o mes (como mejor te parezca) y siempre destina una parte a tu ahorro personal, no gastes todo tu ingreso. Si tienes apartados $500 para un par de zapatos, pero encontraste unos de oferta en $300, guarda lo que te haya sobrado, no te lo gastes sólo porque ya tenías planeado gastarlo. Uno nunca sabe si un día habrá una emergencia o si ese dinero se pueda usar para algo mejor.
Después de todo, compres lo que compres, no olvides esto: nunca compres en el primer lugar donde encuentres lo que buscas. Mira tus opciones, compara precio y calidad y, entonces, decídete por tu mejor opción.
Estos consejos, sin duda, serán sumamente útiles para quien decida llevarlos a la práctica; sin embargo, aún queda un tema sin tratar: los niños. Si para una persona adulta es difícil comprender la situación que significa “estar en crisis”, para un niño debe ser casi imposible.
Uno, como buen padre, siempre querrá darles todo lo mejor a sus hijos, todo lo que uno no pudo tener cuando niño, pero hay que tener mucho cuidado. Un niño, si no se habla con él, no tiene por qué entender el sacrificio que hacen sus padres para darle todo lo que necesita.
A continuación, te daré algunos consejos que he aprendido a lo largo de mi vida, los cuales, sin duda, te servirán para ayudar a tus hijos a comprender una situación económica difícil.
Convive con tus hijos y dales mucho amor. Un niño con el afecto y la atención suficientes no tendrá la necesidad de pedir juguetes costosos. Quizá tu trabajo no te deje tiempo suficiente para convivir con tus hijos el tiempo que desearías, pero trata de aprovechar tu tiempo libre con ellos. Sobre todo, hazles saber siempre cuánto los quieres y todo lo que haces para estén bien.
Habla con ellos. Cuando estés atravesando una situación difícil económicamente, habla con ellos. Desde luego, usa un lenguaje que puedan entender (en caso de que sean muy pequeños) e incítalos a ahorrar, no a gastar a manos llenas. Te sorprenderá saber todo lo que ellos pueden comprender del mundo que los rodea.
Enséñalos a jugar sin juguet...
No compres a crédito, paga en efectivo. Aunque es tentador pagar de a poquito algo que, de contado, significa un gran gasto, las compras a crédito representan un gasto mucho mayor. Es mejor que ahorres hasta que tengas lo que necesites para pagar de una vez. Tampoco está de más preguntarse: “¿Realmente lo necesito?”
Reutiliza y recicla ropa y calzado. Si tu prenda o tus zapatos tienen alguna falla, en lugar de desecharlos y comprar algo nuevo, puedes visitar al zapatero o a la costurera.
Ahorra. Planea tus gastos de cada semana, quincena o mes (como mejor te parezca) y siempre destina una parte a tu ahorro personal, no gastes todo tu ingreso. Si tienes apartados $500 para un par de zapatos, pero encontraste unos de oferta en $300, guarda lo que te haya sobrado, no te lo gastes sólo porque ya tenías planeado gastarlo. Uno nunca sabe si un día habrá una emergencia o si ese dinero se pueda usar para algo mejor.
Después de todo, compres lo que compres, no olvides esto: nunca compres en el primer lugar donde encuentres lo que buscas. Mira tus opciones, compara precio y calidad y, entonces, decídete por tu mejor opción.
Estos consejos, sin duda, serán sumamente útiles para quien decida llevarlos a la práctica; sin embargo, aún queda un tema sin tratar: los niños. Si para una persona adulta es difícil comprender la situación que significa “estar en crisis”, para un niño debe ser casi imposible.
Uno, como buen padre, siempre querrá darles todo lo mejor a sus hijos, todo lo que uno no pudo tener cuando niño, pero hay que tener mucho cuidado. Un niño, si no se habla con él, no tiene por qué entender el sacrificio que hacen sus padres para darle todo lo que necesita.
A continuación, te daré algunos consejos que he aprendido a lo largo de mi vida, los cuales, sin duda, te servirán para ayudar a tus hijos a comprender una situación económica difícil.
Convive con tus hijos y dales mucho amor. Un niño con el afecto y la atención suficientes no tendrá la necesidad de pedir juguetes costosos. Quizá tu trabajo no te deje tiempo suficiente para convivir con tus hijos el tiempo que desearías, pero trata de aprovechar tu tiempo libre con ellos. Sobre todo, hazles saber siempre cuánto los quieres y todo lo que haces para estén bien.
Habla con ellos. Cuando estés atravesando una situación difícil económicamente, habla con ellos. Desde luego, usa un lenguaje que puedan entender (en caso de que sean muy pequeños) e incítalos a ahorrar, no a gastar a manos llenas. Te sorprenderá saber todo lo que ellos pueden comprender del mundo que los rodea.
Enséñalos a jugar sin juguet...
Haga click aquí para leer más artículos de Como Salir de la Crisis