Ahorrar en Tiempos de Crisis II Santiago De Compostela Galicia
Continuando con ahorrar en tiempos de crisis, les presentamos más consejos para lograr una buena economía personal, dejando atrás los dolores de cabeza y preocupaciones por la crisis financiera...
Compañías Locales
Mercados Financieros no promueven las compañías que aparecen en este sitio.Más Información
Auditores Asociados De Galicia Sa
981562879
981562879
Fernando De Casas Novoa (De) 37
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Asesoria Miramontes Entrecercas, 2 - 1ºa
981588982
981588982
Entrecercas (De) 2
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Negreira Del Rio Y Asociados, S.L.
981570764
981570764
Horreo (Do) 19
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Asesoria Jael Horreo, 37 Bajo - Oficina 3 Y 4
981583887
981583887
Horreo (Do) 37
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Asesoria Compostela Xestion S.L. Alfredo Brañas, 25 - 3º B
981593338
981593338
Alfredo Brañas (De) 25
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Asesoria Jael Telefono Y Fax:
981566690
981566690
Horreo (Do) 37
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Van De Linde Y Suarez S.L.
981578189
981578189
Fontiñas (Das) 43
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Best Credit Avda. Villagarcia, 17
981590705
981590705
Vilagarcia (De) 17
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Millan Calenti Antonio
981566725
981566725
Santiago Del Estero (De) 2
Santiago De Compostela, Galicia
Santiago De Compostela, Galicia
Ahorrar en Tiempos de Crisis II
No tires la comida que sobra, guárdala para consumirla después. Después de comer, guarda lo que sobre en el refrigerador y trata de usarlo para la comida del día siguiente o para la cena. Obviamente, no guardes lo que ya esté echado a perder.
No compres a crédito, paga en efectivo. Aunque es tentador pagar de a poquito algo que, de contado, significa un gran gasto, las compras a crédito representan un gasto mucho mayor. Es mejor que ahorres hasta que tengas lo que necesites para pagar de una vez. Tampoco está de más preguntarse: “¿Realmente lo necesito?”
Reutiliza y recicla ropa y calzado. Si tu prenda o tus zapatos tienen alguna falla, en lugar de desecharlos y comprar algo nuevo, puedes visitar al zapatero o a la costurera.
Ahorra. Planea tus gastos de cada semana, quincena o mes (como mejor te parezca) y siempre destina una parte a tu ahorro personal, no gastes todo tu ingreso. Si tienes apartados $500 para un par de zapatos, pero encontraste unos de oferta en $300, guarda lo que te haya sobrado, no te lo gastes sólo porque ya tenías planeado gastarlo. Uno nunca sabe si un día habrá una emergencia o si ese dinero se pueda usar para algo mejor.
Después de todo, compres lo que compres, no olvides esto: nunca compres en el primer lugar donde encuentres lo que buscas. Mira tus opciones, compara precio y calidad y, entonces, decídete por tu mejor opción.
Estos consejos, sin duda, serán sumamente útiles para quien decida llevarlos a la práctica; sin embargo, aún queda un tema sin tratar: los niños. Si para una persona adulta es difícil comprender la situación que significa “estar en crisis”, para un niño debe ser casi imposible.
Uno, como buen padre, siempre querrá darles todo lo mejor a sus hijos, todo lo que uno no pudo tener cuando niño, pero hay que tener mucho cuidado. Un niño, si no se habla con él, no tiene por qué entender el sacrificio que hacen sus padres para darle todo lo que necesita.
A continuación, te daré algunos consejos que he aprendido a lo largo de mi vida, los cuales, sin duda, te servirán para ayudar a tus hijos a comprender una situación económica difícil.
Convive con tus hijos y dales mucho amor. Un niño con el afecto y la atención suficientes no tendrá la necesidad de pedir juguetes costosos. Quizá tu trabajo no te deje tiempo suficiente para convivir con tus hijos el tiempo que desearías, pero trata de aprovechar tu tiempo libre con ellos. Sobre todo, hazles saber siempre cuánto los quieres y todo lo que haces para estén bien.
Habla con ellos. Cuando estés atravesando una situación difícil económicamente, habla con ellos. Desde luego, usa un lenguaje que puedan entender (en caso de que sean muy pequeños) e incítalos a ahorrar, no a gastar a manos llenas. Te sorprenderá saber todo lo que ellos pueden comprender del mundo que los rodea.
Enséñalos a jugar sin juguet...
No compres a crédito, paga en efectivo. Aunque es tentador pagar de a poquito algo que, de contado, significa un gran gasto, las compras a crédito representan un gasto mucho mayor. Es mejor que ahorres hasta que tengas lo que necesites para pagar de una vez. Tampoco está de más preguntarse: “¿Realmente lo necesito?”
Reutiliza y recicla ropa y calzado. Si tu prenda o tus zapatos tienen alguna falla, en lugar de desecharlos y comprar algo nuevo, puedes visitar al zapatero o a la costurera.
Ahorra. Planea tus gastos de cada semana, quincena o mes (como mejor te parezca) y siempre destina una parte a tu ahorro personal, no gastes todo tu ingreso. Si tienes apartados $500 para un par de zapatos, pero encontraste unos de oferta en $300, guarda lo que te haya sobrado, no te lo gastes sólo porque ya tenías planeado gastarlo. Uno nunca sabe si un día habrá una emergencia o si ese dinero se pueda usar para algo mejor.
Después de todo, compres lo que compres, no olvides esto: nunca compres en el primer lugar donde encuentres lo que buscas. Mira tus opciones, compara precio y calidad y, entonces, decídete por tu mejor opción.
Estos consejos, sin duda, serán sumamente útiles para quien decida llevarlos a la práctica; sin embargo, aún queda un tema sin tratar: los niños. Si para una persona adulta es difícil comprender la situación que significa “estar en crisis”, para un niño debe ser casi imposible.
Uno, como buen padre, siempre querrá darles todo lo mejor a sus hijos, todo lo que uno no pudo tener cuando niño, pero hay que tener mucho cuidado. Un niño, si no se habla con él, no tiene por qué entender el sacrificio que hacen sus padres para darle todo lo que necesita.
A continuación, te daré algunos consejos que he aprendido a lo largo de mi vida, los cuales, sin duda, te servirán para ayudar a tus hijos a comprender una situación económica difícil.
Convive con tus hijos y dales mucho amor. Un niño con el afecto y la atención suficientes no tendrá la necesidad de pedir juguetes costosos. Quizá tu trabajo no te deje tiempo suficiente para convivir con tus hijos el tiempo que desearías, pero trata de aprovechar tu tiempo libre con ellos. Sobre todo, hazles saber siempre cuánto los quieres y todo lo que haces para estén bien.
Habla con ellos. Cuando estés atravesando una situación difícil económicamente, habla con ellos. Desde luego, usa un lenguaje que puedan entender (en caso de que sean muy pequeños) e incítalos a ahorrar, no a gastar a manos llenas. Te sorprenderá saber todo lo que ellos pueden comprender del mundo que los rodea.
Enséñalos a jugar sin juguet...
Haga click aquí para leer más artículos de Como Salir de la Crisis