La semana pasada analizamos la necesidad de tener salud crediticia como primer paso para vivir en la crisis. En esta ocasión, en la época donde la dieta de la luna, de las frutas, de los licuados, vegetariana o llena de carbohidratos cubre las conversaciones, por qué no hablar de una dieta equilibrada económicamente para enfrentar este tiempo de crisis con un uso moderado y planeado de nuestros ingresos. Ante la crisis hay que afinar cada una de las partidas presupuestarias; todas ligeramente, mejor que suprimir tajantemente una.
La dieta equilibrada lo que busca es no dejar que el dinero fluya instintivamente, como dice Tim Berry (reconocido planificador de negocios). Esta idea no debe cruzar libremente por nuestra mente, dice él. Comprar no necesariamente significa que se tenga dinero ni mucho menos incurrir en gastos excesivos significa que se puedan pagar.
El aparentar tener un nivel alto de consumo cuando los ingresos que se tienen no son suficientes para ello, es indicativo de que se no se tiene una dieta equilibrada, así que mucho ojo en la manera en que se compra: por necesidad o por lujo o capricho.
La dieta equilibrada que estamos planteando tiene como finalidad la creación y respeto de un presupuesto mensual que asegure el dinero para el pago de las deudas. Tener un presupuesto ayuda a que las personas se sientan con el control de su vida porque saben cuánto dinero tienen y en qué lo gastan. ¡Tomen nota!, no lo piense más y de ese paso que le falta para comenzar a mejorar su situación económica.
Está receta, baja en excesos costosos, la componen cuatro sencillos pasos que le ayudaran a optimizar sus ingresos ¡y hacer un mejor uso de ellos!, sin que signifique quedarse con ganas de algún antojo —por que cuando más se prohíbe algo, más se desea—, siempre que sea con moderación. De acuerdo con la Enterprise Community Partners, Inc. se recomienda:
1.Identificar los ingresos.
2. Elaborar una lista de gastos: enfatizando la necesidad de planificar y ahorrar para los gastos que hay que hacer a futuro, tales como el seguro del vehículo.
3. Comparar los ingresos y los gastos: Y ahorrar el restante lo más íntegro posible.
4. Establecer prioridades y realizar cambios.
Para que está dieta surta efectos rápidos sigamos el consejo de Regis Hadiaris, experimentado líder de venta por Internet, quien dice: “no hay que gastar dinero a menos que se tenga un ingreso que pueda cubrir lo costoso de los gustos que se tienen”. Esto en realidad es muy simple, pero ¡así es! y lograrlo requiere una gran conciencia del uso respetuoso de los ingresos.
Una dieta equilibrada supone resistir la tentación de los pasteles, dulces y grasas si se quiere bajar de peso. Para poder vivir en la crisis es necesario tener sentido común y mucha fuerza de volunt...
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